Cuando equivocarse duele demasiado

Decir “no” o equivocarse debería ser parte natural del crecimiento, pero para muchos jóvenes se convierte en una experiencia difícil de tolerar. Como padres, solemos pensar que se trata de falta de carácter o de exceso de sensibilidad, cuando en realidad, muchas veces estamos frente a algo más profundo: una forma rígida y exigente de interpretarse a sí mismos. Entender esto puede marcar la diferencia entre un joven que se paraliza… y uno que aprende a levantarse. Comprender esta diferencia no solo cambia la forma en que entendemos la salud mental, sino también la manera en que acompañamos a nuestros hijos desde temprana edad.

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Roberto Valdivia Rey

4/1/20261 min read

¿Por qué a nuestros hijos les cuesta tanto aceptar un "no" o un error?

Como padres, nada nos duele más que ver a nuestros hijos adolescentes o jóvenes adultos paralizados por la ansiedad o hundiéndose en la autocrítica. A menudo, detrás de esa frustración excesiva, no hay falta de capacidad, sino una trampa mental.

​En la consulta —siempre bajo el más estricto respeto a la privacidad de mis pacientes— suelo ver un patrón común: jóvenes brillantes que viven bajo el peso de un "debo ser perfecto". Cuando ese estándar no se cumple, aparece la ansiedad y el aislamiento.

​Desde la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC), trabajamos para que el joven entienda que:

Su valor no es una nota o un logro:
Él es valioso por ser quien es, no por lo que hace.

​El error es un maestro, no una sentencia:
Cambiamos el "soy un fracaso" por un "cometí un error y puedo aprender".

​La frustración se entrena:
Aprendemos a cambiar las exigencias rígidas por preferencias flexibles.

​Mi labor no es solo acompañar al joven, sino brindarles a ustedes, como familia, la tranquilidad de saber que existen herramientas científicas para que sus hijos recuperen la confianza y la alegría de intentar las cosas, sin miedo a fallar.

​La salud mental de nuestros hijos empieza por desaprender las etiquetas que los limitan.

​¿Has notado que tu hijo es demasiado duro consigo mismo?

Si sientes que tu hijo está siendo demasiado exigente consigo mismo y no sabes cómo ayudarlo, no tienes que hacerlo solo. Podemos trabajarlo juntos.